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De Quimeras y Ensoñaciones

Gigantes y cabezudos

Gigantes y cabezudos Ya sé que desde tan alto es imposible ver las hormigas, y hasta es posible que se asusten, huyan y se escondan en su hormiguero al veros, no por vuestra fealdad, que sos de una belleza extraña, sino por vuestra escoba, de pelos cual martillo, para hormiga, se entiende, y para niño llorón que os tema al veros, pero miradles, mirad a los niños de hoy, no los boludos petrimetres de antaño cual uno que de pelo en pecho que conosco como a mi mismo, que en brazo de sus padres, tan jodidamente pistonudos, se las pasan riyéndose con vos, sin el menor atisbo de miedo, pero por favor, peinaros un poco esas greñas de bruja, que sos elemento público, no podés andar por las calles con esas fachas y maneras, que vais a asustar por fea y desgreñada, por hazmerreir, que no por fiera y malvada, que esos cabellos rubios, aunque sean de bote, da lo mismo, bien peinados, arreglados, pueden hasta quedaros bonitos y decídme, ¿ le tenés vos miedo al dentista ?, estaríais tan linda con una boca sana de dientes completos, empastados, blanqueados, sin manchas grises amarillentas de tabacos, alcoholes, azúcares y otras vicios ocultos, de sarro, y por dios bendito, cambiad ya de vestuario, que el negro os achica y vos sos tan grande, tan reina, que necesitás mucho blanco, mucho blanco, no tanto que parezcáis novia, pero si celosa della, y combinado con zapatos de aguja rojos y sombrero moderno, si, ya sé, sólo moderno, comprendedme , no entiendo de sombreros, pero no me gusta el negro para vos y el que llevás parecé de bruja y vos sos giganta, giganta de belleza extraña.
Mi Giganta descansa, parece que me escucha, que me mira con ojos de bruja grandes y abiertos, es en el fondo una santa, que baila, danza, gira, que tiene más ritmo que una verbenera meneando su mulato esqueleto rellenito de grasa, carne magra pa palparla y piel tostada, en el desfile anual del carnaval brasileño, mostrando muslamen y tetamen a un público hambriento , pero vos sos recatada, a la antigua usanza, si, ahorita ya se pondrá de nuevo en marcha, tiene tanta que los árboles del paseo giran sus hojas volteándolas del revés, con el envés pa fuera y el haz pa dentro, para no ver, para no sentir mareos, ni nauseas, ni tan siquiera la fuerza del viento que con sus brazos, sus ropas, y hasta sus enaguas, fragua al crear remolino en la ciudad, gira con magia, con desparpajo al son de Paquito el chocolatero, y el clavelitos de mi corazón, eh, uno rojo pasión para que lo llevés cerca del corazón, otro entre el sombrero, otro para adornar la escoba, rojo, andad, seguid danzando, voltead más noria que tiovivio, por lo grande, que no por el brio, uno, dos, tres, cuatro …, parezco más ébrio yo mismo que no compongo que vos haciéndolo, tan sólo de veros, y me canso de contar y prefiero escuchar los tangos de la banda municipal, que tocar toca, llena de alegría, ruido, diría un megalómano, pero para un profano, notas de algarabía que le forman un nudo en su melancolía de años atrás pasados de niño agarrado de unas manos, escondido, espiando, asustado, cabezudos descarados con escoba atizando, gigantes danzantes de bailes rimbombantes, pomposos.
Vale, mi bruja, no te retoco, te dejo … aunque, esa nariz, un poco de cirugía plástica le vendría a las mil maravillas, mirad que os mira el diablo, que él si va moderno, vestido de rojo, coqueto, tentador, caliente, con tridente, gigante, bueno, no me hagáis ni caso, eh, que para Celestina, vieja y alcahueta, Fernando de Rojas, pero sabed que os encerraran bajo llave hasta el próximo año en el mismo cuarto, juntos y al lado, 365 días con sus noches sus fríos y sus calores, juntitos los dos, vale, vale, ya me callo, no cambies por nada vuestro aspecto descuidado de bruja feriante de barrio, ¡ Qué diablos ¡ , es el vuestro, único y personal, y por muchos diablos que os odien, que os quieran y os miren, sabed que no os van a quitar nunca vuestra forma de bailar, de girar, de lucir con brujería ese negro que es tan lindo, aunque esté raído, y yo ahorita que ando hablando con desvarío, pero hacedlo, tras vuestro reposo de guerrero, mi bendita bruja de escoba barredora de hormigas y pesadilla de niños de antaño, danzad, Giganta, danzad, danzad.

1 comentario

brujita -

yo soy el portador de la bruja, jajaja
el vestido mejor diselo al señor alcade q se lo cambie, la cara no se puede cambiar así esta muy bien.seguiirá danzando hasta q su vieja estruptura de madera aguante y no se caiga por completo. fíjate mejor en tu aspecto y operate tu la lengua de vívora q tienes y deja de meterte con la historia viva de alcala. gangoso de mierda. saludos de la comparsa de alcala de henares